Somos un taller artesano dedicado a la realización de vidrieras emplomadas, pintadas al horno, de resina epoxi y de cemento con relieve escultórico, así como murales de cerámica de alta temperatura en alto y bajo relieve, forja artística y mosaico romano.
Para situarnos en la formación del taller actual, tenemos que retroceder en el tiempo hasta 1951, año en el que Ángel Ordóñez, con tan sólo 12 años, comienza a trabajar en el oficio artesano de la mano de su maestro Santiago Padrós, trabajando en el mosaico romano de la cúpula de la Basílica del Valle de los Caídos durante 8 años, así como distintas obras en las que se realizan innumerables vidrieras.
Posteriormente, crea la firma Bravo y Ordóñez (Bora) con la incorporación de su hijo Mario Ordoñez, siguiendo la tradición y realizando obras importantes.
Desarrollamos proyectos para Iglesias, capillas, oratorios, etc. Realizamos y restauramos vidrieras emplomadas, pintadas al horno y de cemento, así como trabajos de forja que aplicamos en puertas, cancelas y elementos de culto (sagrarios, mesas de altar, atriles, candeleros), murales cerámicos y mosaico romano. Ponemos todo el empeño en atender las necesidades de todos aquellos religiosos y religiosas que depositan su confianza en nuestra empresa.